Millones de personas están en riesgo de perder su derecho al acceso lingüístico, lo que podría dejarlas sin la posibilidad de entender y ser entendidas en servicios esenciales, como salud, economía, educación y justicia.
El 1 de marzo de 2025, la Casa Blanca firmó la Orden Ejecutiva 14224, que declaró al inglés como idioma oficial de los Estados Unidos y revocó la OE 13166, vigente por más de dos décadas para garantizar servicios públicos multilingües a personas con dominio limitado del inglés (LEP).
La nueva orden permite mantener algunos servicios, pero ya no los obliga. Delega en el Fiscal General la emisión de una nueva guía y deja a cada agencia federal decidir qué recorta y qué conserva.
¿Qué puede significar en la práctica?
Ante este escenario, en Ab Aeterno Traductores reafirmamos nuestra misión: defender la dignidad, el respeto y la inclusión mediante impecables servicios profesionales de traducción e interpretación.
La información también protege. Por eso, en este blog explicamos qué es el acceso lingüístico, por qué está en peligro, qué escenarios se abren y cómo defenderlo.
El derecho al acceso lingüístico no es un privilegio; es la condición para participar plenamente en la sociedad. Se basa en un principio básico de derechos humanos: tu dignidad no depende del idioma que hablas.
En la práctica, para personas con dominio limitado del inglés (LEP) implica contar con intérpretes calificados y traducción de documentos vitales, sin costo, cuando un programa recibe fondos federales de salud.
La base legal es el Título VI de la Ley de Derechos Civiles de 1964 y la Sección 1557 de la Ley de Cuidado de la Salud a Bajo Precio (ACA) de los Estados Unidos.
El Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU. (HHS), a través de su Oficina de Derechos Civiles (OCR), exige “acceso significativo” y la eliminación de barreras idiomáticas para evitar la discriminación por origen nacional.
Estas obligaciones siguen vigentes y están recogidas en la guía oficial del HHS.
Con acceso lingüístico, las personas pueden decidir sobre su salud, entender procesos legales y participar en la educación de sus hijos con respeto y trato equitativo. Sin él, no existe igualdad.
Situaciones con acceso lingüístico:
Situaciones sin acceso lingüístico:
Cada vez que un traductor interviene, se protege un derecho.
Imagina una sala de urgencias: el médico está por indicar un procedimiento y el intérprete profesional aclara una alergia crítica que la paciente no pudo expresar.
La diferencia entre servicios de interpretación adecuados y la improvisación se mide en dignidad… y, a veces, la interpretación puede salvar vidas.
Precisión, ética y preparación sostienen las decisiones médicas, fallos judiciales y acuerdos escolares que afectan el destino de personas reales. Un intérprete asume la responsabilidad, se identifica, explica su rol y asegura una comunicación efectiva sin alterar el mensaje.

El riesgo dejó de ser teórico.
La Orden Ejecutiva 14224 declaró al inglés como idioma oficial de EE. UU. y revocó la OE 13166; aunque el propio texto aclara que no obliga a las agencias a eliminar todo lo multilingüe, abre espacio para recortes discrecionales según el “criterio de la agencia”.
A los pocos meses, el Departamento de Justicia instruyó a las agencias que minimizaran los servicios multilingües no esenciales, rescindieran las guías LEP y suspendieran temporalmente los recursos que ofrecía el portal mientras se emite una nueva directriz.
Además, alentó el uso “responsable” de la IA y la traducción automática. Esto no es un ensayo: es política administrativa en ejecución.
La educación pública ya siente el golpe: el Departamento de Educación rescindió la guía federal para atender a estudiantes aprendices de inglés, lo que dejó a millones de alumnos con una protección y supervisión federales debilitadas.
Salud, justicia y escuelas son los primeros frentes donde una mala decisión lingüística se traduce en diagnósticos confusos, audiencias incomprendidas y familias fuera de las reuniones escolares.
El problema no es sólo la ley: es la falta de voluntad —y de estructura— para aplicarla donde más importa.
Vacíos y ambigüedades. Las protecciones lingüísticas en salud sólo aplican cuando una institución recibe fondos federales del HHS, obligándola bajo el Título VI y la Sección 1557 a proporcionar "acceso significativo" a personas con dominio limitado del inglés.
Desinformación sobre los derechos. Persisten los malentendidos básicos: hay quien cree que si “habla otro idioma” no está protegido, cuando el Título VI prohíbe la discriminación por origen nacional y su guía oficial exige acceso significativo para personas LEP a programas con fondos federales (incluidos los tribunales estatales). Cuando se ignora esto, aumentan las negativas de proporcionar intérpretes y se facilitan formularios “sólo en inglés”.
Tecnología mal implementada. La IA y la traducción automática prometen velocidad, pero sin revisión humana degradan la seguridad y el debido proceso. En los tribunales y juzgados, los líderes judiciales advierten: no reemplazar a los intérpretes en tiempo real con IA por el alto riesgo de error y la pérdida de contexto. En salud, estudios recientes evalúan la precisión y el potencial de daño de la IA y la traducción automática en instrucciones para dar de alta; pueden servir como apoyo, pero no como sustituto profesional. Incluso autoridades sanitarias y de seguridad del paciente han emitido alertas de riesgo por usos no supervisados.
Matiz ADA. La ADA (Americans with Disabilities Act) garantiza “comunicación efectiva” por motivos de discapacidad, no por idioma (ver guía “Effective Communication” de ADA). Por tanto, una persona con dominio limitado del inglés que solicite intérpretes bajo la ADA debe también tener una discapacidad auditiva o del habla para poder recibirlos.
En estos momentos de incertidumbre, muchas personas en Estados Unidos se hacen estas preguntas. Aquí tienes respuestas claras para actuar hoy.
1) ¿Puedo reclamar si me niegan el acceso lingüístico?
Sí. Cuando un proveedor de salud que recibe fondos federales no te ofrece un intérprete o te entrega documentos vitales sólo en inglés, puedes presentar una queja ante HHS–OCR (en línea y sin costo).
2) ¿Qué debo documentar para reportar un incumplimiento?
Ejemplo: “El 12/08/2025 en Urgencias del Hospital X pedí un intérprete de español para firmar un consentimiento; me dijeron que usara Google Translate, firmé sin entender dosis; adjunto fotos y el alta médica; tuve que volver por efectos secundarios”.
3) ¿Qué es un Language Access Plan (LAP)? Un LAP es el plan formal de una institución para garantizar el acceso lingüístico: a quién atiende, qué servicios ofrece (intérpretes, traducciones), cómo informa tus derechos, cómo capacita al personal y cómo evalúa los resultados. Aquí puedes descargar la guía.
El lenguaje es más fuerte que las barreras. Incluso con vaivenes políticos, hay estándares que sostienen la comunicación efectiva: La Sección 1557 de la ACA (actualizada en 2024) refuerza el “acceso lingüístico significativo”.
Cada hospital, tribunal y escuela que diseña su Language Access Plan, capacita a su personal y evalúa los resultados, expande el derecho en la práctica diaria.
Y cada persona que documenta y denuncia los incumplimientos convierte un caso aislado en un cambio sistémico.
El acceso lingüístico es un derecho humano esencial, no una cortesía. Se defiende con denuncias formales, planes escritos, intérpretes calificados y tecnología siempre con revisión humana. En Ab Aeterno Traductores lo defendemos con nuestra práctica diaria.

Crédito: Una parte de la investigación de este artículo proviene de la conversación sobre defensoría lingüística que sostuvieron Carol Velandia, de Equal Access Language Services LLC, y Nora Díaz en el marco del Foro para Intérpretes y Traductores.